Capitulo 10
POV Alexander
No quería levantarme de mi cama, sabia lo que me esperaba, siempre era lo mismo ya estaba cansado de estar aquí. Ahora lo único que me retenía era Mel, ella desde la primera vez que la vi en el comedor con su cabello alborotado me había llegado hasta mi frio corazón, ella era la persona que mas me importaba en mi existencia.
Lo que mas me dolía era que tenía que parecer indiferente y hasta hostil algunas veces, no podía permitirme darme ese deseo, yo no era lo suficiente bueno para ella, yo era un monstruo de la oscuridad, yo no merecía su cariño.
-Alex no iras a clases-pregunto josh saliendo del baño, desde ayer que le había borrado la memoria me sentía culpable pero no podía saber mi secreto, todavía no.
-si pero creo que iré mas tarde-conteste mientras me volteaba simulando que me volvía a dormir.
-desde ayer siento un gran dolor de cabeza, me tomare algo para ver si se me quita-murmuro mientras se iba a cambiar.
Ese era el precio cuando borraba la memoria, la cabeza de la persona donde utilizaba mi don le dolía.
Después de un rato josh salió del cuarto y me dejo completamente solo, así que saque las cartas que Mel había descubierto ayer en el cuarto que le pertenecía a Tom, el era mi mejor amigo, todavía recuerdo cuando lo mataron frente a mis ojos hace ya 300 años, lo había matado el aquelarre de Minerva, cuando descubrimos que estaban aliados con los cazadores de sombras.
***********FLASHBACK*************
-que lastima mi querido Alexander, hoy el que va a morir va a hacer otro-dijo la vampiresa llamada Minerva mientras hacia una seña con su mano.
-tenemos que irnos Alexander-susurro Tom mientras detrás de Minerva y su aquelarre salían los cazadores de sombras.
-eres una traicionera minerva, estas traicionando a tu especie-escupí mientras veía como esas personas que se hacían llamar cazadoras de sombras salían de su escondite, eran esas personas que querían matar a todo vampiro que se les cruzara en su camino porque según ellos nosotros éramos criaturas oscuras y muertas.
-Minerva te vamos a perdonar la "vida" nada mas por traernos a estos ya que por lo que he escuchado son unos de los mejores guerreros de su mundo-dijo mientras nos miraba de arriba abajo.
Minerva estaba a punto de irse cuando el hombre levanto su mano a señal de que esperara.
-solo te daré el gusto de que mates a ese-el hombre señalo a Tom que se encontraba a lado mío con sus ojos negros mirando directamente al hombre.
-no te atrevas insignificante humano-dije fríamente mientras me ponía delante de Tom.
De pronto todos los cazadores de sombras se me echaron encima y me empezaron a atacar y solo pude escuchar un grito de dolor salir de mi mejor amigo, cuando voltee pude ver como Minerva dejaba caer la cabeza de Tom con repugnancia y en un segundo ella y su aquelarre se esfumaron.
Con facilidad mate a algunos cazadores pero algunos otros también se marcharon, lo único que podía ver era la cabeza de Tom caer al piso.
*****FIN DEL FLASHBACK*******
Desde ese día me había echo una promesa, encontrar a Minerva si es que aun seguía viva y matar a todo cazador de sombras que pasara por mi camino.
Abrí una de las cartas que era dirigida a alguien con las iniciales M.A, no recordaba
que Tom guardara cartas de alguien, desde que Tom había... muerto nadie había ocupado ese cuarto a petición mía.
Al abrir la carta leí algo que me dejo completamente aturdido, si es que es posible que un vampiro se aturdiera, leí en voz alta lo que contenía esa carta:
M.A:
Hola espero que cuando leas esta carta estés bien, se que vives un martirio, pero debes de entender que como deber que sugiere ser un cazador de sombras debes cumplir con las misiones que se te han indicado.
Lo que prometemos se te va a cumplir, cuando tú nos tengas la información que nosotros necesitamos para poder entrar y deshacernos de todas esas criaturas se te dará un nombramiento de honor.
Y con respecto a tu petición, no podemos mandar a otro miembro pues ya levantarías sospechas y eso no es conveniente pues sospecharan de ti, así que te deseamos suerte y esperamos noticia tuyas.
20 de septiembre de 1956
Los malditos cazadores de sombras habían infiltrado a uno de sus miembros hace ya 55 años, en ese tiempo yo ya tenia 20 años aquí, lo tuve o la tuve si es que fue una mujer haber visto.
-tengo que contárselo a Katherine-susurre mientras entraba a darme una ducha.
Iba por los pasillos cuando me encontré con la razón de mi existencia: Melanie,
estaba sentada en el piso con sus delicadas manos dándose un masaje en sus sienes.
-mala noche-dije tratando de que mi voz sonara indiferente.
-que te importa-dijo mientras mantenía sus lindos ojos color miel cerrados.
-eres una grosera-dije tratando de esconder la sonrisa que estaba a punto de poner en mi rostro.
-has algo productivo, porque no me dices donde puedo conseguir una pastilla para el dolor de cabeza-dije mientras se ponía de pie y me miraba con sus grandes ojos, al decir aquellas ultimas palabras mi cuerpo se tenso pero rápidamente me compuse para responderle.
-en la enfermería-susurre como si no fuera muy obvio.
-gracias-contesto, de seguro no estaba de muy bien humor.
Cuando iba a entrar al salón de clases Katherine me agarro por el brazo e hizo que volteara a verla.
-tengo que hablar contigo de algo muy importante-dijo con un rastro de preocupación en la voz.
-de que se trata-pregunte inquieto.
-en mi oficina te cuento-dijo mientras nos íbamos caminando en silencio hasta su oficina.










