Todavía sentía el eco de la vez de Megan donde le gritaba a Alexander un montón de blasfemias, al estar metida en mis pensamientos no sentí cuando la puerta del baño se abrió.
-que estas haciendo aquí-pregunto Alexander sorprendido.
-¿yo?-pregunte mientras me levantaba del piso.
-no veo a mas personas en el baño que nosotros dos-dijo con sarcasmo.
-que te importa-dije desafiante.
-me importa por que estas en mi cuarto y por consiguiente en mi baño-dijo como si fuera demasiado obvio.
-en primer lugar no es tu cuarto-señale, cuando di un paso la caja donde se encontraban las cartas cayo de su escondite.
-¿que es eso?-pregunto tomando la caja antes que cayera el piso.
-nada, es mío-dije mientras trataba de arrebatarle la caja de sus manos.
-esto no es tuyo- afirmo mientras abría una carta.
-no la abras-grite pero fue demasiado tarde pues Alexander deja caer el sobre al piso el sobre y el quedándose con la hoja escrita.
-bueno espera y la leemos juntos-dije a regañadientes.
Los dos nos fuimos a sentar a una de las camas y Alexander empezó a leerla en voz alta, hasta ese momento nunca me había detenido a mirarlo con detenimiento.
Su piel era muy pálida, como si ya fuera un vampiro y sus ojos eran de un azul que se parecía al mar y sus rasgos eran finos como si los hubiera tallado especialmente y sus manos se veían fuertes que le daban un toque masculino y su aroma era delicioso.
Me sacudí la cabeza tratando de que esos pensamientos se fueran rápidamente de mi cabeza, pero no fue demasiado rápido para que Alexander lo notara.
-que me miras-pregunto con una voz seductora.
-lo feo que te miras- lo único que salió de mi boca fue una respuesta de una niña.
-cuantos años tienes Mel-pregunto con curiosidad.
-para que quieras saber-pregunte a la defensiva.
-solo contesta la pregunta-contesto serio.
-16 y tú-dije esperando que no se burlara de mi edad.
-donde conseguiste esta caja-pregunto desviando el tema.
-no me vas a decir cuantos años tienes-pregunte con indignación.
Cuando Alexander iba a contestarme la puerta se abrió y dejo ver a un Josh sorprendido.
-que te dije Mel-pregunto enojado.
-yo...que-estaba confundía por el tono con el que me hablaba.
-te dije que cerraras la puerta para que nadie te viera-contesto lentamente y enojado.
-basta, no fue su culpa no le hables así-dijo Alexander tranquilamente.
-tu no te metas-contesto furioso Josh.
-no me grites niño-amenazo Alexander a josh.
-niño, por favor si tenemos la misma edad-dijo con indignación Josh.
-no te confundas, no todo es lo que aparenta ser-dijo con tono sombrío.
Yo estaba sentada en la cama con mis piernas envueltas por mis brazos.
De un momento a otro un rápido borrón pálido se paro frente a josh, Alexander puso una mano en el cuello de Josh apretándolo fuertemente, yo no podía hacer nada sentía como mi cuerpo entraba en shock recordando la escena del bosque.
-nunca vuelvas a hablarle en tu vida así a Melanie, entendiste-dijo con voz autoritaria.
-tu ya...Eres... Un...-soltó entrecortadamente josh.
-vaya que rápido lo dedujiste-dijo con arrogancia Alexander.
Hasta después de unos segundos reaccione, tratando de que mi cuerpo me obedeciera, me levante y toque suavemente el hombro de Alexander.
El volteo sorprendido pero con una sonrisa en su rostro.
-no le hagas daño-dije en un susurro.
Alexander soltó a Josh con indiferencia y se volteo a verme.
-tu ya eres un vampiro-dije nerviosa.
-desde hace muchos siglos-contesto automáticamente.
Sentía como mi alma se venia a mis pies cuando dijo eso, no podía creerlo yo me había comportado como una niña malcriada frente a un vampiro con siglos de existencia, hasta ahora me di cuenta por que me había preguntado mi edad, era por eso.
-no tienes miedo-pregunto con su suave voz.
La verdad no tenía miedo si no que estaba sorprendida por la magnitud de la verdad.
-no-dije en un susurro que solo el pudo escuchar.
De pronto josh se levanto de donde estaba e iba a salir corriendo pero Alexander lo detuvo fácilmente.
-lo siento pero es muy peligroso que sepan la verdad así que me veré en la necesidad de hacerlos olvidar- dijo tranquilamente.
De pronto Alexander se quedo mirando directamente a josh a los ojos y de pronto josh cayo al suelo en un sonido sordo. Después volteo a veme y camino lentamente hacia mí.
-desde que te vi he tenido ganas de hacer esto-dijo y se acerco lentamente a mi rostro y puso sus manos en mi rostro y acerco lentamente sus labios para darme un beso, el estaba dándome la oportunidad de negarme pero aun así deje que el continuara.
Sus labios tocaron suavemente los míos, primero fue lento y después se fue tornando mas intenso, sus labios eran suaves pero demandaban mis labios como si fueran suyos, hasta que el se detuvo y me miro directo a los ojos y sonrió.
Yo le sonreí a cambio y el volvió a darme un beso pero esta vez en la frente.
-lo siento pero no puedo permitir que sepas esto, no quisiera hacerlo porque desearía que siempre recordaras nuestro primer beso pero es necesario.
-no Alexander no lo hagas por favor-suplique pero sentí su mirada sobre la mía y supe que era demasiado tarde.
Me empecé a sentir mareada y de pronto todo se volvió negro a mi alrededor.